La escritura no es el lenguaje, sino una técnica para aprovechar, o como diríamos en informática, extender las funciones del lenguaje. La escritura es un plugin de los idiomas humanos. No está en los genes. Hubo que inventarla. Sirve para que lo dicho no se pierda en el aire. Constituye un historial perdurable del habla, la foto de las palabras. Por eso necesita de reglas más o menos estrictas, y por eso defiendo los manuales de estilo; el texto torpemente tejido me parece lamentable, no porque falte a las reglas, sino porque no cumple con su función.
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| — | Otra excelente columna de Ariel Torres |